Como todo en la vida, esta dieta tiene pros y contras. En mi experiencia, el principal contra puede ser el estreñimiento. Yo nunca he sido estreñida; sin embargo, noté una disminución de mis idas al baño en las primeras semanas. Supongo que alguien que es más estreñido puede tener más problemas. ¿Mi sugerencia? Coman fruta todos los días: ½ taza de papaya, melón o fresas aportan en promedio 10 carbohidratos. Coman también verduras con fibra como el apio. Busquen algún complemento alimenticio que sea para evitar el estreñimiento, como la linaza molida, que casi no aporta carbohidratos pero ayuda a mejorar la digestión. Y tomen agua, mucha agua simple.
Las dietas bajas en carbohidratos recomiendan tomar complementos vitamínicos, porque “reducen” la cantidad de frutas y verduras. Yo no lo he hecho, pero ustedes pueden considerarlo.
Si tienen cualquier problema médico, será mejor que le avisen a su galeno de confianza que piensan iniciar esta dieta (o cualquier otra). Las dietas bajas en carbohidratos están recomendadas para diabéticos, pero aún así lo mejor es estar monitoreado, sobre todo si tienen colesterol alto o algo así.
Esta dieta me funciono a mí y a mi marido. En 3 meses bajamos 10 kilos. Pero no es mágica y puede ser que no se acople a todas las personas. Si no les funciona, no se angustien. Tal vez lo suyo son las dietas bajas en grasas o bajas en calorías. Busquen opciones, no se rindan.