A sugerencia de Paula me decidí a poner algunas fotos que muestran mis avances con la dieta.
En estas imágenes estoy vistiendo los últimos dos pantalones que me había comprado, bastante grandes, porque los otros ya no me quedaban. Como podrán ver, ahora me nadan.
Hice tomas de mi panza y mi derrière, porque son las dos partes que más aumentaron (y disminuyeron) en este proceso. Aunque también ya tenía brazos de matrona.
Estoy siguiendo una dieta baja en carbohidratos (no más de 60 gramos al día). Es una dieta de reducción de peso, alta en proteínas y grasas. O sea, como bastante carne de todo tipo, acompañada sobre todo de verduras y pocas frutas. Lo que se reduce significativamente son el azúcar y las harinas.
Para mí y para mi marido es perfecta, porque yo jamás podría comer puras cosas cocidas o asadas y aqui puedo comer cosas fritas (tampoco exagerar, claro). Por su parte, mi marido se puede tomar su copita de tequila, brandy o vino tinto sin ningún problema. ¡Y podemos comer queso!
Llevo 3 meses y he bajado al día de hoy 9 kilos. No he hecho ejercicio realmente. Procuro caminar al menos 3 veces a la semana de 30-45 minutos a un ritmo rápido (como si tuviera prisa de llegar a algún lugar), porque ya me di cuenta que si de plano no hago nada de nada, me estanco. Además, ya me di cuenta que las recomendaciones de tomar agua pura y simple durante el día tienen su razón de ser.
No quería hacer mucho ejercicio, porque no soy buena para hacer deportes por mí misma (me choca correr) y no quería pagar gimnasios, pero ahora que estoy bajando de peso como que siento que voy a necesitar hacer algo más para no quedar aguada de todos lados.
Mi ideal es llegar a los 60 kilos. El tipo de alimentación que estoy llevando ahorita no me cuesta trabajo, así que espero no tener rebote. Es probable que cuando haya alcanzado mi peso ideal comience a incluir más frutas y algunos cereales integrales para balancear un poco la dieta.


